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La red global es una ayuda empresarial

Los retrasos en los pagos y las restricciones de liquidez en las empresas disuaden en muchos casos a la contratación y a la expansión empresarial. El Servicio Internacional de Intrum Justitia ayuda a que las empresas cobren sus pagos transfronterizos

Al entrar en mercados nuevos y desconocidos, asegurar el pago puede ser tan importante como cerrar un buen acuerdo de exportación. En Intrum Justitia, con la ayuda del Servicio Internacional dispondrá de una extensa red mundial para poder cobrar sus pagos transfronterizos.

- Se trata esencialmente de un servicio de recobro tradicional pero para las transacciones transfronterizas y, en particular, cuando las empresas exportan directamente a los clientes, explica Jonas Mohlin, director del Departamento Internacional.

El Servicio de Recobro Internacional cuenta con 19 oficinas de Intrum Justitia que cubren la mayor parte del mercado europeo así como una red de 50 socios que trabajan en el resto del mundo.

- Llegamos a 180 países aunque la mayor parte de nuestro negocio, en torno al 85 por ciento, se encuentra dentro de Europa y con los los principales países exportadores como Escandinavia, Alemania, Holanda y Francia, indica Mohlin. Las empresas generalmente pueden necesitar un servicio de recobro cuando exportan a un país donde no tienen oficina o representación o cuando han concentrado sus funciones financieras y contables en un Centro de Servicios Compartidos (SSC).

- Cuando una empresa opera en un SSC es posible que necesiten nuestra ayuda aunque tengan representación en un mercado en particular. Varios países que son más pequeños en comercio internacional, como Irlanda y Hungría, tienen un potencial muy interesante para nosotros ya que a menudo atraen a los SSC de las grandes empresas, según palabras de Jonas Mohlin.

La disciplina de pago difiere enormemente en toda Europa, tanto en términos de pago como a la hora de los retrasos. Según el European Payment Report (EPR) publicado por Intrum Justitia, las empresas italianas mantienen un promedio de pago a sus proveedores de 80 días, mientras que en Reino Unido esta cifra baja a 20 días. En general los pagos son más lentos en el sur que en el norte de Europa.

- El informe muestra que no existe diferencia entre el comportamiento interno y transfronterizo y el riesgo de no cobrar. La clave para minimizar ese riesgo es conocer al cliente y, en el momento en el que ocurre algún problema, actuar con rapidez y buscar ayuda si es necesario, dice Mohlin.

El EPR también revela que las pérdidas por impago en Europa son del 3.1%, cifra que asciende al 10.4% por ciento en países como Grecia o que se sitúa en el 0.9% en Croacia.

- Una razón común para pagar a los proveedores es la angustia financiera aunque un proveedor internacional es muy probable que esté muy abajo en la lista de proiridades de la salud financiera de la empresa, afirma Jonas.

Los pagos lentos y las restricciones de liquidez impuestas disuaden en muchos casos a las empresas a la hora de contratar y expandir sus negocios. En el EPR se cifra como el 40 por ciento el número de encuestados que afirman sentir obstáculos en su crecimiento y un 31 por ciento considera que podrían poner en peligro su supervivencia a largo plazo.